CATALOGO DE PRODUTOS Y SERVICIOS...
Paneles Monocristalinos
Los paneles solares monocristalinos son módulos fotovoltaicos
de alta eficiencia, reconocidos por su color negro uniforme y apariencia
elegante. Están fabricados a partir de un solo cristal de silicio puro, lo que
permite a los electrones moverse con mayor libertad, ofreciendo una eficiencia
superior al 20% y un mejor rendimiento en climas fríos o con poca
radiación
Mayor Eficiencia: Debido a la alta pureza del silicio, convierten más
luz solar en electricidad (generalmente entre 17% y 23%) en comparación con
otras tecnologías, siendo ideales cuando hay poco espacio.
Vida Útil y Durabilidad: Suelen ser muy duraderos, con una vida útil que
a menudo supera los 25 años.
Estética: Se distinguen por su color negro intenso y celdas con bordes
redondeados, lo que les da una apariencia más estética en tejados.
Rendimiento en Temperaturas: Funcionan mejor en climas fríos o
moderados, y se ven menos afectados por el sobrecalentamiento que los
policristalinos.
Paneles
Polcristalinos
Los
paneles solares policristalinos son módulos fotovoltaicos fabricados
fundiendo múltiples fragmentos de silicio en moldes cuadrados, lo que les
confiere un característico aspecto moteado de color azul intenso. Son más
económicos y sencillos de producir que los monocristalinos, ideales para
instalaciones grandes o con presupuesto limitado, aunque tienen una eficiencia
ligeramente menor (13-16%)
Fabricación: Se
forman al fundir silicio y verterlo en moldes, creando múltiples cristales por
célula.
Apariencia y color: Tono
azulado brillante con un aspecto de mosaico o "cristalizado
Eficiencia: Menor
rendimiento por metro cuadrado comparado con los monocristalinos, requiriendo
más espacio para la misma potencia.
Uso: Comunes
en instalaciones industriales o grandes parques solares, aunque también en
residenciales.
Panel Amorfo
Los paneles solares amorfos son
una tecnología fotovoltaica de película delgada (thin-film) que utiliza silicio
no cristalino, caracterizándose por su flexibilidad, ligereza y un color negro
uniforme. A diferencia de los paneles de silicio cristalino, estos se fabrican
depositando capas de silicio sobre materiales como vidrio, plástico o metal.
Son más eficientes en condiciones de poca luz o climas muy calurosos, aunque
tienen menor rendimiento general (6-8% de eficiencia) y requieren más espacio.
Estructura
no cristalina: El silicio no tiene una estructura
atómica ordenada, lo que permite que sean delgados y maleables.
Eficiencia: Suelen
tener una menor eficiencia de conversión, requiriendo entre el doble y el
triple de espacio que los paneles cristalinos para generar la misma potencia.
Funcionamiento en baja
luminosidad: Tienen un mejor rendimiento en días nublados o con luz
difusa y son más tolerantes a las sombras.
Aplicaciones: Ideales
para superficies curvas, aplicaciones portátiles, calculadoras, relojes o
integrados en edificios (BIPV) por su estética oscura.
Costo y durabilidad: Generalmente
son más baratos de producir, pero su rendimiento puede decaer más rápido con
los años en comparación con los paneles de silicio cristalino.
Apariencia: Se
distinguen por ser un panel liso y oscuro sin celdas visibles a simple vista.